* 1 de Enero: Año Nuevo
Es el primer día del año del calendario gregoriano. Es un día mágico, porque nos da la oportunidad para reflexionar, soñar en la paz, el amor, la familia, los amigos y la justicia, tener nuevas ilusiones y sobre todo buenas intenciones para mejorar lo que no salió bien durante el año anterior. En México se acostumbra tener una cena familiar y algunos rituales; es importante preparar el hogar para recibir el nuevo año, una casa limpia es de buen augurio así como deshacerte de todas las cosas viejas, rotas, inútiles, para sólo tener las cosas necesarias y dejar atrás el pasado; usar en la decoración algo dorado para atraer la abundancia; pedir un deseo por cada uva que se come durante las 12 campanadas que indican la llegada del nuevo año, el abrazo de las 12:00. La gente realiza ritos que van desde estrenar ropa, vestirse con una prenda nueva, de preferencia color blanca, aunque la ropa interior es la que da el toque más importante, ya que si quieres tener amor es necesario vestir de rojo y si prefieres el dinero, algo de amarillo, es muy importante que la prenda sea regalada, etc. No es raro encontrar en la mesa de una familia mexicana, dentro del menú, lentejas y un arreglo de espigas al centro.
* 6 de Enero: Día de los Reyes Magos
Según cuenta el Evangelio de San Mateo, unos Magos siguieron una brillante estrella para adorar y llevar regalos al Niño Jesús. Melchor, Gaspar y Baltasar, llegaron en un caballo, en un camello y un elefante trayendo consigo oro, incienso y mirra. Esa es la mañana de los niños, luego de haber dejado sus zapatos la noche anterior junto al árbol de Navidad, abren sus regalos en medio del júbilo y la algarabía. En la tarde, los niños rompen una piñata llena de dulces y frutas. Es tradicional en la merienda comer Rosca de Reyes con chocolate de molinillo o atoles o café con leche. Dentro de la rosca se coloca un niño Jesús en miniatura y al que le toque debe ofrecer el 2 de febrero (día de la Candelaria) una tamalada en su casa con diferentes atoles o champurrado.
* 2 de Febrero: Día de la Candelaria
Inicialmente la fiesta de la Candelaria o de la Luz tuvo su origen en el Oriente con el nombre del "Encuentro", posteriormente se extendió al Occidente en el siglo VI, llegando a celebrarse en Roma con un carácter penitencial. Su fiesta se celebra, según el calendario o santoral católico el 2 de febrero en recuerdo al pasaje bíblico de la Presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén y la purificación de la Virgen María después del parto. El 2 de febrero se levanta al Dios niño del nacimiento y se lo viste con ropas nuevas confeccionadas en fina seda blanca. Lo más importante es la ropa y la capita de terciopelo adornada con lentejuelas y abalorios dorados. Ataviado con estas ropas y desde su sitio de honor preside la tamalada en las casas. Es tradicional que aquella persona a la cual el 6 de enero, en la partición de la Rosca de Reyes le tocó el trozo con el niñito, deba servir tamales este día en su casa en la noche e invitar a todos los que estaban presentes el Día de Reyes. Se sirven de todas clases y sabores: verdes, rojos, de mole, de picadillo y dulces. Se acompaña con atoles y champurrado (ambas bebidas son hechas en base al maíz)